Icono del sitio Volumen

Morena guarda silencio ante acusaciones de “moches” contra diputada en Veracruz

La promesa de “no mentir, no robar y no traicionar al pueblo” vuelve a quedar bajo los reflectores en Veracruz, luego de que un excolaborador de la diputada local de Morena, Dorheny García Cayetano, la señalara por presuntas retenciones irregulares de salario. El denunciante, identificado como Pepe Flores, afirmó en un video difundido en TikTok que, pese a tener un sueldo superior a 20 mil pesos mensuales, habría sido obligado a entregar más de 14 mil pesos a una asistente de la legisladora por su trabajo en comunicación social, diseño gráfico y redes.

Según el testimonio, la supuesta cuota habría sido destinada a pagar a personal que trabajaba en la oficina legislativa pero que no aparecía en la nómina oficial del Congreso. Otras versiones mencionadas en la información refieren retenciones de cinco mil pesos sobre salarios de 15 mil, acusaciones que, de comprobarse, representarían una irregularidad grave. Mientras tanto, la diputada, quien preside la Comisión de Gobernación, no ha emitido una postura pública para aclarar o desmentir los señalamientos.

Y si el escándalo ya era incómodo, la dirigencia estatal de Morena decidió no hacerlo precisamente más fácil: hasta ahora ha evitado pronunciarse públicamente para defender a Cayetano o deslindarse de las acusaciones. El silencio resulta especialmente llamativo tratándose de un movimiento que hizo de la transparencia y el combate a la corrupción parte de su discurso, mientras la polémica vuelve a colocar bajo cuestionamiento las prácticas dentro de las oficinas de sus representantes.

Las acusaciones se suman a otros señalamientos que previamente han involucrado a la legisladora, entre ellos presunto plagio de iniciativas y cuestionamientos sobre el trato hacia su personal. Ante este nuevo episodio, sectores de la sociedad civil y actores políticos han planteado la necesidad de una investigación por parte de las autoridades competentes, incluida la Contraloría Interna del Congreso, para determinar si existieron irregularidades. Por ahora, entre denuncias, silencio partidista y falta de explicaciones públicas, Morena en Veracruz parece aplicar aquella vieja estrategia de política: cuando el problema quema, mejor nadie mete las manos al fuego.

Salir de la versión móvil