México fue reclasificado como una autocracia electoral en el Democracy Report 2026 del Instituto V-Dem, que atribuye este cambio al fortalecimiento del control político de Morena sobre el Ejecutivo, el Legislativo y su influencia en reformas estructurales.
El organismo internacional sostiene que, aunque se mantienen procesos electorales, el país ha experimentado un debilitamiento de sus instituciones democráticas, derivado de una concentración de poder que ha reducido los contrapesos y la autonomía de distintos órganos.

El análisis señala que este deterioro se consolidó a partir de 2024 y continúa bajo el actual gobierno, en línea con el proyecto político del partido, lo que ha impactado en la calidad democrática y en el equilibrio entre poderes.
En su evaluación, V-Dem destaca que México ha descendido en los estándares internacionales, colocándose por debajo de diversas naciones y evidenciando un retroceso en su sistema político, pese al discurso oficial sobre transformación democrática.