18 de marzo de 2026. El derrame de hidrocarburo detectado el pasado 2 de marzo en playas del sur de Veracruz, en municipios como Pajapan y Mecayapan, continúa extendiéndose hacia el norte del estado, alcanzando zonas ecológicas sensibles donde se ubican áreas de anidación de tortugas marinas, sin que hasta el momento se reporte una respuesta efectiva por parte del gobierno estatal.
El avance del contaminante ha impactado diversas regiones, incluyendo la zona conurbada de Veracruz-Boca del Río, lo que ha generado preocupación entre ambientalistas y ciudadanos, quienes denuncian la falta de acciones oportunas para contener los daños y evitar mayores afectaciones a la biodiversidad y al turismo local.
A través de redes sociales, el activista ambiental Ricardo Yépez evidenció la presencia de chapopote en playas del norte del estado, alertando sobre la magnitud del problema y señalando la ausencia de medidas claras por parte de las autoridades, lo que ha incrementado la percepción de negligencia institucional ante una crisis ambiental en curso.
Mientras el hidrocarburo sigue propagándose, crecen los cuestionamientos sobre quién es responsable, qué acciones se han implementado y por qué el gobierno de Veracruz no ha logrado frenar el impacto, dejando expuestas tanto las fallas en la gestión ambiental como el riesgo latente para los ecosistemas costeros y la población.
